El rugido del tablero
El rugido del tablero: Angel Santaella de Naiguata para el mundo Mario Manzanares El sol se oculta tras la inmensidad del mar de La Guaira, y en las canchas la luz de los reflectores ilumina un espectáculo de pasión y destrezas. El eco del balón resonando contra el tablero se mezcla con el jadeo de los jugadores donde destaca el joven basquetero Ángel Santaella, creando una sinfonía urbana que celebra el baloncesto. Angel Santaella un humilde Guaireño, que creció a orillas del mar, hijo de Gladis Méndez de Santaella y Pedro Angel Santaella un mirandino que pescó a su esposa en las playas de Naiguata. El centro de esta historia es ese hombre hoy Gloria Deportiva Nacional, Ángel Santaella, de mirada determinada y aguda, ayer un joven de movimientos ágiles. Sus zapatos chirriando en las canchas de toda Venezuela desplazándose con gracia felina debajo de los tableros, esquivando rivales y buscando el momento perfecto para lanzar el balón, hoy con la frente en alto con la seguridad del...