El rugido del tablero

 El rugido del tablero: Angel Santaella de Naiguata para el mundo


Mario Manzanares
El sol se oculta tras la inmensidad del mar de La Guaira, y en las canchas la luz de los reflectores ilumina un espectáculo de pasión y destrezas. El eco del balón resonando contra el tablero se mezcla con el jadeo de los jugadores donde destaca el joven basquetero Ángel Santaella, creando una sinfonía urbana que celebra el baloncesto.
Angel Santaella un humilde Guaireño, que creció a orillas del mar, hijo de Gladis Méndez de Santaella y Pedro Angel Santaella un mirandino que pescó a su esposa en las playas de Naiguata.
El centro de esta historia es ese hombre hoy Gloria Deportiva Nacional, Ángel Santaella, de mirada determinada y aguda, ayer un joven de movimientos ágiles. Sus zapatos chirriando en las canchas de toda Venezuela desplazándose con gracia felina debajo de los tableros, esquivando rivales y buscando el momento perfecto para lanzar el balón, hoy con la frente en alto con la seguridad del deber cumplido.


El basquetero Ángel Santaella en plena clínica deportiva en Guanare



Fueron sus primos quienes lo inculcaron el amor al baloncesto en su pueblo, llevándolo a formar parte del equipo "Los Delfines de Naiguata", cuando apenas tenía 15 años y debutó en la categoría libre, dónde no se asustó y destacó en la defensa, sus largos brazos llegaban donde los otros no.


En ese torneo inter barrios fue visto por el afamado entrenador  Rafael "Tarzán" Herrera quien lo reclutó y se lo llevó a formar filas del equipo Atlántida de la Simón Rodríguez y de allí el salto a la Preselección Nacional, dónde conoció a dos grandes del baloncesto nacional, los entrenadores Francisco "Paco" Diez y al gran Pedro "Camagüey" Espinosa, con ellos viajaría al VII Campeonato Suramericano Juvenil que se realizó en Montevideo -Uruguay, convirtiéndose en el primer Guaireño en vestir la casaca nacional, allí ocuparían la quinta casilla.

Ángel Santaella en sus viajes por suramérica 


Ángel no era solo un jugador, era un artista del basquetbol, cada dribbling, cada pase, cada salto, era una pincelada en el lienzo de la cancha. Su pasión era contagiosa, inspirando a sus compañeros a dar lo mejor en cada jugada.
Luego conformaría la selección de Miranda al lado de verdaderas leyendas del futuro baloncesto venezolano, Armando Palacios (+), su primo José Mestre, Edgar Flores, Martín Escobar, entre otros. Está player de buenos jugadores enfrentaron en la zona central a Carabobo clasificando a los Juegos Deportivos Nacionales Juveniles en Ciudad Guayana, donde de forma invita se colgarían la medalla dorada y con la de oro recibió un segundo llamado a la Selección Nacional.




Santaella por su gira por China y Japón 

Ahora con más experiencia iría a una gira internacional por Nicaragua, Costa Rica, Panamá y llegarían al Boston College dónde realizaron varios encuentros con miras al  Panamericano Juvenil que se realizó en Buenos Aires -Argentina, donde subieron al podium por la medalla de Bronce, dejando a Uruguay en el cuarto lugar y detrás de Argentina campeón y Brasil sub campeón.
Con el sudor en su frente es el precio de la entrega, la marca un verdadero guerrero que lucha por cada punto, por cada victoria, así es el pundonor de este jugador, ya que el baloncesto es más que un juego para Ángel. Es un refugio, un escape de la rutina, un lugar donde los sueños se hacen realidad.
A los 18 años, fue firmado por el profesional por el equipo Retadores de Caracas hoy "Cocodrilos de Caracas" Liga Especial en 1980. En el 81 se mudó al Beverley Hill de la mano de "Camagüey " Espinoza quien lo pulió en los pocos minutos que lo puso en la cancha, pero fue ganando confianza y su talento como defensa comenzaba a fluir, destacándose llegando a ser uno de los mejores en la posición en Venezuela.
En cada balón defendido sentía la adrenalina recorrer sus venas, la emoción de superar sus límites, la satisfacción de pertenecer a ese equipo lo hacía esforzarse en cada salto en busca de la esférica naranja.



Con la Selección Nacional de Venezuela 

Su experiencia lo llevó a Valencia en el 82, firmó con Legisladores de Carabobo, siendo llamado nuevamente a la preselección nacional de mayores que jugaría los Panamericanos del 83 de Caracas, iniciando Gira por China y Japón. Cuando regresaron al país en la lista definitiva no apareció su nombre, pero con la satisfacción que luchó por ello.
Luego de esa experiencia llegó el momento de firmar con el fuerte equipo de Gaiteros del Zulia dónde logró el subcampeón. Un nuevo horizonte llegó y se vino a Bravos de Portuguesa a la capital Espiritual de Venezuela, Guanare. Allí haría equipo con el gran Carl Herrera Allen, Howard Gelder, Melquiades Jaramillo, Pedro Rojas, Carlos Vargas entre otros, de la mano del entrenador Juan Delgado. Aquí no le fue bien en el equipo ya que no se adaptó.
Pero le fue mejor en el amor ya que allí conoció a la que sería compañera de vida la guanareña Amelia Mendez, con ella procreó tres hijos, un varón y dos hembras. En Guanare también culminó su bachillerato en la UEN Dr. Carlos Emilio Muñoz Oraá en 1984.



Hoy sigue su vinculación con el deporte de su amor, trabajando en la Dirección de Deporte siendo entrenador y técnico de las diferentes selecciones de Guanare y del estado Portuguesa como lo fue en el 2007 en los Juegos Deportivos Nacionales Juveniles Los Llanos.
Se hizo entrenador gracias a estudios realizados en el IND Maracay recibiendo el certificado como "Entrenador Deportivo en Baloncesto".
Hoy Ángel Santaella no solo ha tomado infinidades de rebotes y hechos muchos puntos, ha dejado una huella en el corazón de quienes lo vieron y lo observan. Su espíritu indomable, su pasión desbordante, son un recordatorio de que el baloncesto es mucho más que un deporte. Es una forma de vida, una filosofía y un camino hacia la grandeza.
Mientras cada noche envuelve la cancha, Ángel se despide y regresa a casa con una sonrisa cansada pero victoriosa. Sabe que mañana el sol volverá a brillar y el balón rebotará de nuevo en sus manos en las canchas de las escuelas donde el junto a las Glorias Deportivas de Venezuela sub sede Portuguesa enseñan los valores del Deporte. Y él, como un guerrero incansable, está siempre listo para enfrentar nuevos desafíos, para escribir nuevas historias en los tabloncillos de Venezuela.

Comentarios

  1. Angel Santaella, llegó a ser el rostro para la televisión de la Selección Nacional de Baloncesto de Venezuela.

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